Información

Dificultad
Baja
Distancia
7.00 km
Desnivel
150 m
Duración
2 h 30 min


Este itinerario ha sido patrocinado por la bodega Buil&Giné de Gratallops.
(Podéis visitarla sin reserva)

De la Vilella Alta a la ermita de la Consolació

Sugerencias: Se trata de un paseo encantador, muy indicado para hacer con niños, apto para cualquier persona, que regala horizontes generosos y una intensa sensación de paz y bienestar.
En la falda de la Consolació se encuentra la bodega Buil&Giné. Desde la ermita se baja por la pista de acceso y en pocos minutos se llega a la carretera. La bodega está a mano derecha, a unos 200 m. 

A las Vírgenes del Priorat les gusta el paisaje, el silencio, la tierra... Y también el vino, seguro. Cuentan que la Virgen de la Consolació fue encontrada por un pastor en una pequeña cueva y que le querían construir una ermita en ese mismo lugar pero, a diferencia de otras Vírgenes, la de la Consolació se escapaba montaña arriba. Quería estar en lo alto y mirar y remirar los campanarios que se levantan entre las colinas de “llicorella” (nombre que se da a la pizarra en el Priorat). Ésta es, sin duda, la ermita por excelencia del Priorat histórico, la ermita más querida por las gentes del Lloar, de las Vilelles, de Torroja y de Gratallops, y no siempre ha sido fácil decidir hacia dónde debía mirar la estatua de la Virgen.

El itinerario empieza al final de la calle Nou donde hay una fuente y, poco después, un pequeño aparcamiento (1). Desde este punto parten dos caminos, el de la izquierda sube al coll (collado) de la Creu. Se continúa por el de la derecha, recto, siguiendo las marcas amarillas. Se llega a una bifurcación (3), el camino de la izquierda conduce al coll de la Creu, la opción escogida para la vuelta. Se sigue a la derecha, atravesando el bosquecillo de encinas. Más adelante se llega a un amplio collado bajo la punta dels Vinyets (4). En este punto se hallaba el olivo de la Salve. Los monjes de Escaladei tenían costumbre de venir paseando hasta aquí y rezar una salve antes de regresar a la Cartuja.

Se continúa recto. Pronto se pasa junto a una pequeña y graciosa masía levantada a media ladera (5). Más adelante se encuentra una bifurcación y se tira a la derecha, hacia abajo. Se llega a un collado y se continúa recto (6). El camino pasa bajo a una masía y sube entre olivos para ir a morir en un pequeño collado, donde se encuentra el viejo camino de herradura. El camino, muy agradable, transita entre pequeños muros de piedra seca y viejas terrazas recolonizadas por el bosque hasta desembocar en la falda de la ermita (7).

Se recomienda flanquearla por la derecha y subir por delante (8). En ella vive una ermitaña amiga de la soledad. Un cartel en la pared remarca: “... lugar de paz, plegaria y serenidad. Por favor, respeten la paz y el silencio. Gracias”. Se retorna por el mismo camino hasta encontrar el camino que lleva al coll de la Creu (3). Se tira a la derecha, subiendo ligeramente hasta lo alto del collado (9) donde se encuentra el itinerario del GR 174. El camino desciende muy directo hasta encontrar las casas del pueblo.

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